
Pero ahora estoy demasiado desquiciada , demasiado jodida , demasiado dañada para seguir. Estoy hecha mierda y tengo que sobreponerme. Hecha trizas , apaleada. Gastada.
Mi angel de la guarda languidece. Ese quebrantado querubín de pies mugrientos y alas tiznadas , cuyos tiernos besos encarnados me han resucitado tantas ascuas casi extintas y tantos despojos moribundos, ha hecho de mi una reanimadora de cadaveres , atrapada para siempre en un purgatorio al que tantos hombres agonizantes vienen a expurgar su veneno.
Hasta mi aliento es toxico. Polutas emanaciones de cola , efluvios de pintura, rosas muertas y residuos liquidos. Pero los jovencitos no saben esto aun. No lo ven , son incapaces de distinguir mi verdadera esencia del sudor de su propia pasion, del olor de su propia acidez , de su salazon acaramelada , de toallas sucias , del vaho del ardor. No lo reconocerian aunque fueran capaces de hacerlo. No tienen un punto de referencia . Ni un historial . No conocen precedentes . No han vivido una guerra.
No saben lo que es habitar en esta prision de carne , huesos y sangre , tener la sensacion de haber sido sepultada en una catedral alemana sin nombre, que sigue abandonada en una calle salpicada de sangre, los huesos de su confesionario apilados atropelladamente , desmenuzados bajo el metal de reactores enemigos que un dia irrumpieron con sabor a muerte en el aliento . Y tras la estela que dejaron , ella sigue, deshecha en pedazos , rezando para que alguien junte los trocitos de nuevo ; rezando por la resurreccion , por la redencion ; rezando con fe ciega y estupida devocion a un inexistente dios cruel y vengativo , para que algun dia las heridas se cierren. Para que un oscuro angel con tu nombre en los labios descienda del cielo y, con un solo beso , sane multiples fracturas que los recuerdos y la locura han infligido en el espiritu. Que las repare . Que se desvanezcan . Pero , como ocurre con todas las plegarias , solo consigo perder el puto resuello.
Mi angel de la guarda languidece. Ese quebrantado querubín de pies mugrientos y alas tiznadas , cuyos tiernos besos encarnados me han resucitado tantas ascuas casi extintas y tantos despojos moribundos, ha hecho de mi una reanimadora de cadaveres , atrapada para siempre en un purgatorio al que tantos hombres agonizantes vienen a expurgar su veneno.
Hasta mi aliento es toxico. Polutas emanaciones de cola , efluvios de pintura, rosas muertas y residuos liquidos. Pero los jovencitos no saben esto aun. No lo ven , son incapaces de distinguir mi verdadera esencia del sudor de su propia pasion, del olor de su propia acidez , de su salazon acaramelada , de toallas sucias , del vaho del ardor. No lo reconocerian aunque fueran capaces de hacerlo. No tienen un punto de referencia . Ni un historial . No conocen precedentes . No han vivido una guerra.
No saben lo que es habitar en esta prision de carne , huesos y sangre , tener la sensacion de haber sido sepultada en una catedral alemana sin nombre, que sigue abandonada en una calle salpicada de sangre, los huesos de su confesionario apilados atropelladamente , desmenuzados bajo el metal de reactores enemigos que un dia irrumpieron con sabor a muerte en el aliento . Y tras la estela que dejaron , ella sigue, deshecha en pedazos , rezando para que alguien junte los trocitos de nuevo ; rezando por la resurreccion , por la redencion ; rezando con fe ciega y estupida devocion a un inexistente dios cruel y vengativo , para que algun dia las heridas se cierren. Para que un oscuro angel con tu nombre en los labios descienda del cielo y, con un solo beso , sane multiples fracturas que los recuerdos y la locura han infligido en el espiritu. Que las repare . Que se desvanezcan . Pero , como ocurre con todas las plegarias , solo consigo perder el puto resuello.
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