
Ya ves, continuamos viviendo cada uno a su manera, incluso ahora”, pensé. Por profunda y fatal que sea la pérdida, por importante que sea lo que nos han arrancado de las manos, aunque nos hayamos convertido en alguien completamente distinto y sólo conservemos, de lo que antes éramos, una fina capa de piel, a pesar de todo, podemos continuar viviendo, así, en silencio. Podemos alargar la mano e ir tirando del hilo de los días que nos han destinado, ir dejándolos luego atrás. En forma de trabajo rutinario, el trabajo de todos los días…, haciendo, según cómo, una buena actuación. Al pensarlo, me sentí terriblemente vacía
ese vacío es el q va minando poco a poco... terrible sentir q todo sigue cuando las ganas son de pararlo todo y hacer no sé q, pero algo
ResponderEliminarAy..yo también me sentí vacía estos días, al darme cuenta de que lo peor o lo mejor, es que seguimos, sin MÁS SEGUIMOS, COMO SERES INERTES, porque DEBEMOS seguir..me quería echar a llorar, pero he prometido ser alguien sereno, bueno, es mentira pero...
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